Transcurridos cuatro meses desde su aplicación, y a pesar del estrés térmico de estos meses, la mosca blanca se mantiene en mínimos
De momento, y una vez superados los primeros cuatro meses desde la aplicación del innovador tratamiento por endoterapia en una parte de nuestra arboleda, el seguimiento realizado no ha detectado rastro de la mosca blanca en los árboles tratados en Adeje.
Ese dato resulta especialmente significativo teniendo en cuenta que el calor elevado, que ha sido muy notable en estos meses, es un factor estimulante del ciclo vital del insecto, que además de multiplicarse de forma más amplia con el calor, consume la savia del árbol debilitándolo, permitiendo que prospere un hongo que en su expansión cubre las hojas dificultando la fotosíntesis, lo que agrava aún más la integridad de los ejemplares afectados.
Aunque los resultados son muy positivos e invitan al optimismo, desde la EMSA se realizan inspecciones periódicas para calibrar la evolución, lo que permite comparar los ejemplares tratados con aquellos que no fueron en esta fase.












