El árbol que preside la rotonda en un símbolo local, testigo y compañero de la vida y de los encuentros vecinales en las últimas décadas.
Hay mejoras que honran la memoria de los lugares y reivindican sus significados. Desde la EMSA hemos querido hacer precisamente eso, honrar y reivindicar la importancia de un lugar, de un rincón muy especial del Fañabé histórico, del núcleo vecinal que aporta corazón, alma y raíces a la zona, y por extensión al conjunto de Adeje junto a otros emplazamientos poblacionales.
En la rotonda del árbol, del enorme y veterano ficus que se alza portentoso, y cuya sombra y porte han envuelto y dado cobijo a la vida vecinal, se ha intervenido en estas últimas semanas saneándola, embelleciéndola y enriqueciendo su suelo, dando al conjunto ajardinado un nuevo diseño en varias alturas.

Su perímetro de piedra tosca, que es también un elemento identitario de Adeje, y el escalonamiento acometido en la zona de siembra, permite realzar el conjunto y enriquecer su verde con los colores de otras especies. El bancal inferior acogerá flores de temporada y el superior especies más duraderas y estables.
El ficus de Fañabé es un excelente ejemplo de una serie de árboles emblemáticos presentes por todo nuestro municipio, ejemplares la mayoría de las veces de gran porte, que han formado parte del paisaje y de los espacios vitales en los que los adejeros y adejeras se han reunido para compartir alegrías y desdichas, para celebrar momentos especiales, o cultivar la convivencia situando lo cotidiano entre lo más importante. Por ello, mejorar estos lugares es también cuidar de nuestra historia, rescatar recuerdos y promover reencuentros.













